martes, 9 de febrero de 2010
Como una hoja arrastrada por el viento, Itaya camina por la roja arena del desierto. El viento arido le azota la cara, y el sol abrasa cada ápize de su extenuado cuerpo. Siente como las fuerzas la abandonan poco a poco, siente como va perdiendo el control de sus miembros y como estos se rinden, impotentes, ante la fátiga. Siente como va muriendo todo a su alrededor. Sus ojos ya no son mas que dos finas ranuras de cartón impregnadas de polvo rojizo. Su boca ha exalado el último soplo de vida; la última gota de agua. Sus ropas tiesas han perdido todo color. Ahora no son mas que arapos ajados. Pero en medio de este infierno, Itaya aún recuerda. En su mente se dibujan los susuros y las sombras de antaño. Todo parece tan lejano... Tan lejano como el imenso horizonte de fuego que se alza a lo lejos. Itaya tiene miedo, esta abatida y confusa, lloraria de pena si aún le quedara una ultima lágrima y venderia su alma por un poco de sosiego. Pero antes incluso de caer, Itaya se levanta y desafiante muestra su cara al mundo. Porque a Itaya aún le queda una última cosa por la que luchar...
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1 comentario:
welcome ^^. Precios, expressiu, ben escrit... un exélent travail Liliana, comme toujours xDD
ILU
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